No, en este post no esperéis bromas, porque la verdad es que la Humanidad queda en entredicho a la mínima que nos asomamos al mundo. Y ésta es una de las historias que realmente me escaman.

El caso es que una familia viajaba de Oklahoma a Texas para que su hijo de 7 años, con un tumor cerebral, recibiera tratamiento. Todo iba bien hasta que hicieron un alto en el camino para comer en Dallas. Sin embargo, su sorpresa fue mayúscula cuando, a la salida del restaurante, descubrieron que les habían robado todo lo que había en el interior del vehículo.

Entre los bienes que esos animales se llevaron estaban la PSP del niño, sus juegos, e incluso sus deberes. Para colmo, y esto me parece verdaderamente increíble, también robaron el historial médico del chaval junto a la medicación.

Obviamente, los delincuentes (espero) no sabían nada sobre la gravedad del estado de salud del niño ni tampoco debían saber que un día después cumplía años. Sin embargo, ¿ni siquiera tienen un código ético que les impida llevarse la medicación de un enfermo?

La buena noticia es que el Departamento de Policía de Dallas actuó rápidamente: le compró una PSP nueva al niño y consiguió recaudar más de 1.000 dólares para poder paliar los efectos del asalto. En cualquier caso, la actitud de algunas personas respecto a la vida deja mucho que desear.

Fuente: Vida Extra

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